sábado, 15 de julio de 2017

Fogonazo






Estás mirando a esa chica con tus nuevas retinas. Atraviesas la ropa, analizas su grupo sanguíneo, su momento hormonal. Das asco. Tu nuevo tratamiento regenerador te convierte en un monstruo. El complejo de superioridad de los portadores del nuevo virus de la inmortalidad es aplastante, un yugo para una sociedad que no necesita más dioses de madera.
    Interface ocular.
    Células de hidra navegando por tu corriente sanguínea.
    Lo único que la ciencia no ha logrado paliar es la idiotez humana. De cualquier otro modo, tú ya no estarías entre nosotros. De ahí la creación de Slayerpsicowomens por parte de Antisistema. Sí, amigo, tu objetivo es uno de esos virus femeninos, y te está mirando. Sin necesidad de interface sabe perfectamente lo que eres. El asco se presenta en forma de aura maquiavélica.
    Ella se acerca y te acaricia la cara.
    Ya es tarde. Sonrisas sensuales. Roce de pieles.
    Es tal tu excitación que ni siquiera notas el pinchazo. La toxina ya está en tu flujo sanguíneo, coqueteando con las células de hidra, convirtiéndolas en puré de vísceras. Tu interface crea interferencias. La realidad se nubla. Ruido rosa. Sequedad bucal. Información falsa. Taquicardia.
    Te encuentran en un callejón.
    Diagnóstico: Sobreexcitación informática. Muerte cerebral.




miércoles, 12 de julio de 2017

Fragmento asfáltico (37ºC)


Reniego del espectáculo. Aquí y ahora confieso: soy una farsa, una rata de cloaca… ¡Maldita sea! ¡Odio la ciudad y lo que representa! ¡Es que nadie lo ve! La incontinencia y el malestar general están acabando con todo. Han convertido la realidad en una masa gris, en un estado de lujuria temporal, en una carcajada vacía, en un chiste escatológico. Por mucho que escarbes, la consiga principal no revela demasiadas claves, tan solo deja al descubierto ciertos defectos en la estructura principal del decorado.